El peso de la corona (parte1)
El diseño universal, concepto desarrollado por el arquitecto Ronald Mace y secundado por figuras como Selwyn Goldsmith, plantea la creación de productos y entornos accesibles para todas las personas, sin importar sus capacidades físicas o preferencias. Aunque este enfoque abarca múltiples dimensiones —como la accesibilidad sensorial, cognitiva y la interacción digital—, al aplicarlo al campo de la relojería se enfatizan principalmente aquellos principios que inciden en la usabilidad, versatilidad, ergonomía y accesibilidad del dispositivo, destacando en particular la disposición de la corona.
En los relojes de pulsera, el diseño universal podría verse reflejado en la simetría de aquellos relojes en los que la disposición de la corona se encuentra a las 12 o a las 6 horas, o incluso en la ausencia de esta, en lugar de su posición clásica a las 3.
Esta disposición no solo favorece una mayor simetría estética, sino que optimiza la ergonomía, especialmente para usuarios zurdos o aquellos que desean evitar molestias al flexionar la muñeca. El diseño se convierte así en ambidiestro, adaptable a diversos contextos y actividades, mejorando la durabilidad del reloj y la experiencia del usuario. En otras palabras, cuando un zurdo lleva un reloj con la corona tradicionalmente ubicada a las 3 en punto en su muñeca derecha, puede resultarle incómodo ajustar la hora o dar cuerda, lo que afecta su practicidad. Al desplazar la corona a las 12 y/o a las 6 en punto, este problema se elimina sin comprometer la funcionalidad del reloj. Con este enfoque, aspectos relacionados específicamente con la accesibilidad sensorial y cognitiva quedan fuera del presente análisis, permitiendo centrar la discusión en cómo la ubicación de la corona influye directamente en la experiencia y comodidad del usuario.
En un reloj de caja circular existen 360 posiciones posibles para ubicar una sola corona y, si el reloj cuenta con dos coronas, estas pueden combinarse de 64 620 maneras distintas. Por lo tanto, en este artículo nos enfocaremos en los relojes que cuentan con la corona o coronas ubicadas a las 12 y/o a las 6 en punto, así como en aquellos diseños que no incluyen corona. Además, excluiré del análisis los relojes con la corona oculta o inset a las 3 en punto, como los elegantes modelos de Kross Studio, ya que, aunque presentan un diseño limpio y simétrico, no ofrecen desde este enfoque ninguna ventaja funcional respecto a los relojes con la corona visible en esa misma posición.
Asimismo, en muchos aspectos de nuestra vida cotidiana, los botones, pulsadores y ruletas se han convertido en reliquias de la era mecánica, reemplazados progresivamente por pantallas táctiles. Un claro ejemplo de esta transición es el de los smartphones BlackBerry, cuyos teclados QWERTY físicos, que en su momento fueron su principal elemento diferencial, cedieron ante el dominio de las pantallas táctiles y sistemas operativos más eficientes en los dispositivos móviles. En el ámbito de la automoción, el Tesla Model 3 representa la consolidación de esta tendencia con su diseño minimalista, que ha reducido los controles físicos a solo dos botones o ruedas multifunción en el volante, mientras que el resto de las funciones del vehículo se gestionan a través de una pantalla táctil de 15 pulgadas en el centro del salpicadero.
Sin embargo, es importante recordar que el Buick Riviera de 1986 fue pionero en la implementación de pantallas táctiles en automóviles, y en el ámbito de la relojería, el CASIO AT-552 Janus de 1984 fue uno de los primeros relojes con pantalla táctil. Aun así, la corona en la relojería sigue siendo un elemento arquetípico y simbólico.
Incluso en los smartwatches más avanzados, como el Apple Watch o el Samsung Galaxy Watch, la corona permanece como un vestigio anacrónico en un mundo dominado por pantallas táctiles, fusionando la interacción digital con este clásico detalle de diseño.
«Destro» o siniestro
En la actualidad, se estima que entre el 10 % y el 12 % de la población mundial es zurda. A lo largo del tiempo, la percepción cultural de las personas zurdas ha pasado de la estigmatización y corrección forzada a una aceptación más generalizada, aunque en algunas regiones y culturas aún persisten ciertos prejuicios históricos.
Además, la estrecha relación entre la relojería, el buceo, la aviación, el espacio y el motorsport, basada en la necesidad de medir el tiempo con precisión en condiciones extremas —ya sea bajo el agua, en vuelo, en el espacio exterior o sobre el asfalto— ha impulsado importantes avances tecnológicos y de diseño. Estas innovaciones no solo perfeccionaron las herramientas relojeras especializadas para cada uno de estos campos, sino que también dejaron su huella en otros tipos de relojes. Y la disposición de la corona, en este caso, juega un papel importante.
Algunas marcas relojeras especifican que sus relojes con la corona a las 9 en punto están diseñados para usuarios zurdos que prefieren llevar el reloj en la muñeca derecha. Marcas como Panerai y TUDOR son conocidas por comercializar modelos «destro» en sus colecciones, como el Panerai Luminor 1950 Left-Handed 8 Days Titanio PAM00368 o el TUDOR PELAGOS LHD, comercializado en 2016, una versión inspirada en los años 70, cuando la Marina Francesa solicitó a TUDOR un modelo con la corona a las 9 en punto para sus buceadores con este rasgo neurológico.
Sin embargo, otras marcas, como Rolex, no hacen referencia explícita a esta característica en su catálogo. Un ejemplo de esto es el Rolex GMT-Master II, lanzado en 2018, que, aunque no se especifica para zurdos, puede ser utilizado tanto por ellos como por diestros que prefieren llevar el reloj en la muñeca izquierda.
Cierto es que Rolex ya manufacturó en la década de 1950 el modelo GMT-Master referencia 6542, con la corona en el lado izquierdo de la caja. Se trata de un ejemplar posiblemente único. A partir de esta pieza, se ha especulado que podría ser un prototipo que, en 2018, fue subastado por la suma de 440.000 € aproximadamente. A partir de este hallazgo, se han documentado otros modelos «destro», creados por encargo y fuera de la producción regular, como el Datejust 6305.2, con su característica esfera «waffle»; el singular GMT-Master 1675 (también de los años 50) y un Sea-Dweller de los años 80, elaborado para los buzos zurdos de la compañía francesa COMEX.
Todos ellos comparten un rasgo fundamental: la corona ubicada a la izquierda, algo inusual en la firma y motivo por el que han adquirido un estatus casi mítico entre los coleccionistas. Estas versiones «left-handed» no se ofrecieron al público de manera oficial y se produjeron en cantidades mínimas, razón por la cual figuran hoy entre las piezas vintage más deseadas y valoradas en el mundo de la relojería.
Como ya hemos mencionado, esta disposición puede deberse a varias razones, como evitar que la corona se clave en la muñeca al doblar la mano durante actividades físicas, reducir su exposición a golpes o roces accidentales, o prevenir enganches con el equipo de buceo. Un ejemplo notable es la marca italiana U-BOAT, reconocida por sus distintivos diseños inspirados en los relojes militares rusos de buceo, que sitúan la corona a las 9 en punto para maximizar la comodidad y protección.
En 2024, Seiko, en colaboración con el diseñador Kento Ito, presentó un innovador diseño que aborda de manera directa la disyuntiva entre relojes para diestros y zurdos, y va un paso más allá. El reloj experimenta una transformación radical, con una inversión completa de su paleta de colores y un cambio en la ubicación de la corona, que pasa del lado derecho (ubicada tradicionalmente a las 3 en punto) al izquierdo de la caja (a las 9 en punto), convirtiéndose en un reloj específicamente diseñado para zurdos.
Por lo tanto, ¿somos conscientes de que, a menudo, damos por sentado el uso de diseños que, aunque considerados universalmente establecidos, pueden resultar restrictivos o menos versátiles?